La parroquia de María Auxiliadora se llenó la semana pasada de emoción, fe y entusiasmo con las celebraciones de inicio de curso. En distintos momentos, los alumnos de cada etapa educativa ofrecieron sus propósitos y esfuerzos para este nuevo año escolar a Jesús, María Auxiliadora y San Juan Bosco.
Un inicio lleno de esperanza que marca el comienzo de un curso en el que toda la comunidad educativa se une para seguir creciendo en el espíritu salesiano.






